Valencia, 10 de febrero de 2026 – El Puerto de Valencia avanza en la mejora de sus infraestructuras con la ampliación del Puesto de Control Fronterizo, un paso importante para responder al crecimiento del tráfico internacional de mercancías y a las nuevas exigencias del comercio global.
La Autoridad Portuaria de Valencia ha formalizado el contrato para ampliar este edificio. Una actuación que permitirá trabajar con más espacio, más medios y mayor fluidez en los procesos de inspección. La inversión supera los 1,7 millones de euros y las obras comenzarán previsiblemente en marzo, con un plazo de ejecución estimado de 12 meses.
Más espacio para inspeccionar mejor y más rápido
La ampliación sumará 670 metros cuadrados al edificio actual e incorporará cuatro nuevos muelles de carga, lo que permitirá organizar mejor las operaciones y reducir tiempos en la inspección de mercancías. El objetivo es claro: facilitar el movimiento de productos y dar respuesta a un volumen de operaciones cada vez mayor.
Con esta intervención, el Puesto de Control Fronterizo alcanzará cerca de 4.170 metros cuadrados. Una parte significativa se destinará a zonas de inspección más amplias y funcionales, pensadas para trabajar con cargas de gran tamaño y mercancías especiales, como productos vegetales de gran volumen.
Los nuevos muelles y espacios de inspección incorporan soluciones técnicas que mejoran las maniobras de descarga y permiten adaptar las instalaciones a distintos tipos de transporte y contenedores, aportando flexibilidad y eficiencia al día a día del puerto.
Un entorno preparado para operar a escala internacional
La actuación incluye también la mejora de los espacios administrativos. Con nuevos despachos y una reorganización de accesos que separa claramente las áreas de inspección y gestión. Además, se amplía uno de los laboratorios existentes, reforzando la capacidad técnica del recinto.
Esta ampliación responde a una realidad muy concreta: cada vez más empresas operan desde Valencia y necesitan infraestructuras que acompañen su crecimiento. Para las compañías internacionales, supone operar en un puerto que invierte, se adapta y facilita los flujos logísticos. Reduciendo fricciones y aportando seguridad en los procesos de control.
Con este proyecto, Valenciaport refuerza su papel como uno de los grandes puntos de entrada y salida de mercancías del Mediterráneo, ofreciendo a las empresas un entorno preparado para competir en los mercados internacionales desde Valencia.


