València, 15 de septiembre de 2026 – La compañía valenciana iPronics ha cerrado una ronda de financiación de 125 millones de dólares —108 millones de euros— con la participación de inversores internacionales de primer nivel y Nvidia como inversor estratégico.
Una operación que conecta València con la inversión tecnológica internacional
iPronics, compañía especializada en infraestructura fotónica para inteligencia artificial y con sede central en València, ha cerrado una Serie B de 125 millones de dólares (108 millones de euros), coliderada por Maverick Silicon y Light Street Capital.
A la operación se incorpora Nvidia como inversor estratégico, junto a nuevos inversores y entidades que ya habían acompañado anteriormente el crecimiento de la compañía, entre ellas Criteria Venture Tech, Triatomic Capital, Bosch Ventures, Catalight Capital, European Innovation Council Fund, Fine Structure Ventures y Amadeus Capital Partners.
Con esta nueva ronda, la financiación total captada por iPronics alcanza los 177 millones de dólares —153 millones de euros—, consolidando su crecimiento dentro de un sector estratégico para el desarrollo de las nuevas infraestructuras de inteligencia artificial.
Nacida en 2019 como spin-off de la Universitat Politècnica de València (UPV), la compañía mantiene su sede central en València mientras amplía su presencia internacional con la apertura de una oficina en Santa Clara, California. Actualmente cuenta con alrededor de un centenar de profesionales y prevé duplicar su plantilla durante el próximo año.
Una señal para la proyección internacional de València
Operaciones de esta dimensión tienen un impacto que va más allá del crecimiento de una única compañía. La entrada de inversores especializados y grandes corporaciones tecnológicas internacionales en empresas nacidas y desarrolladas en València contribuye a aumentar la visibilidad del ecosistema ante fondos, compañías y potenciales inversores de todo el mundo.
El crecimiento de iPronics refuerza además el posicionamiento de València en ámbitos estratégicos como la inteligencia artificial, la fotónica y los semiconductores, sectores en los que la capacidad de generar conocimiento, atraer talento y conectar investigación con mercado resulta especialmente relevante.
Su origen universitario muestra también la capacidad del ecosistema valenciano para transformar investigación avanzada en proyectos empresariales competitivos a escala internacional, conectando universidad, emprendimiento, inversión y grandes mercados tecnológicos.
La combinación entre una sede central en València y una nueva presencia en Silicon Valley refleja asimismo la capacidad de las compañías valencianas para crecer desde la ciudad y establecer conexiones directas con algunos de los principales polos mundiales de tecnología, inversión e innovación.
Un efecto tractor para nuevas inversiones
Desde la perspectiva de la atracción de inversión extranjera, casos como el de iPronics contribuyen a construir una propuesta de valor cada vez más reconocible para València.
La presencia de compañías capaces de captar capital internacional, desarrollar tecnología de alto valor añadido y colaborar con actores globales genera un efecto tractor sobre el ecosistema, aumentando su atractivo para nuevas empresas, inversores y profesionales especializados.
Este tipo de operaciones refuerza la percepción de València como un entorno en el que las empresas tecnológicas pueden nacer, crecer, captar financiación y abordar mercados internacionales, al tiempo que encuentran talento, conocimiento especializado y conexiones con un ecosistema empresarial y científico consolidado.
Para Invest in Valencia, esta evolución contribuye a fortalecer la proyección de la ciudad como destino para proyectos internacionales vinculados a sectores tecnológicos avanzados y a consolidar su posición en el mapa europeo de la innovación y la inversión.
El crecimiento de compañías como iPronics se convierte así en un activo para la promoción internacional de València y en una muestra de la capacidad del territorio para generar oportunidades, atraer capital y conectar con los principales centros tecnológicos del mundo.

